El descocotamiento de Cuba: prensa, agricultura y servicios en ruinas
Este desastre no es casualidad. Es el resultado de décadas de planificación central, dogmas rígidos y un manejo macroeconómico desastroso subordinado a una sola voluntad. El sistema intenta reaccionar improvisando con "empresas no estatales" y autonomías municipales, pero llega tarde: la obsolescencia tecnológica es insalvable, los trabajadores más capaces han emigrado y la cultura gerencial fue asfixiada por los métodos de ordeno y mando. El castrismo ha inoculado en la nación una suerte de inmunodeficiencia que le impide reaccionar. La única reconstrucción posible no vendrá de parches estatales, sino de devolverle la libertad, la iniciativa y la soberanía al ciudadano.
Por Librado Linares | 20-10-2026